Los géneros dramáticos es un libro distinto. Por una parte se trata de una historia de la literatura teatral vista desde un ángulo novedoso, que nos invita a redescubrir ciertas obras, ciertos autores, ciertas épocas. Y, por otro lado, ha venido a llenar un vacío teórico y poner orden en ese embrollo de géneros y subgéneros que a menudo se invocan rutinariamente.